Educación técnica en Chile: de la Escuela de Artes y Oficios de 1849 a los CFT estatales
De los cuatro talleres de la Escuela de Artes y Oficios en 1849 a los quince CFT estatales de 2016: la historia de cómo Chile pasó de formar artesanos a formar técnicos de nivel superior.
En 1849 Chile abrió una escuela de artes y oficios cuando casi ningún país de la región tenía formación técnica formal. Hoy la mayoría de quienes entran a la educación superior lo hace a un instituto profesional o a un centro de formación técnica, no a una universidad.
El recorrido no fue lineal: hubo talleres premiados en el extranjero, una universidad nacional con sedes de Arica a Punta Arenas y un corte en 1981 que reordenó el sistema.
1844-1849: la escuela de oficios que el país necesitaba
La idea nació antes. En 1844, Manuel Montt, ministro de Justicia, Culto e Instrucción Pública, planteó la urgencia de crear en Santiago una escuela de oficios industriales que enseñara carpintería, herrería, fundición y mecánica. El país necesitaba manos capaces de operar y reparar maquinaria y no tenía dónde formarlas.
Para concretarlo se trajeron profesores desde Francia. El 8 de agosto de 1849 el presidente Manuel Bulnes fundó la Escuela de Artes y Oficios en el barrio Yungay, en las actuales esquinas de Catedral con Chacabuco, bajo la dirección del francés Jules Jariez. La apertura se fijó para el 18 de septiembre, en las celebraciones de la independencia, y la inauguración efectiva fue el 17, con talleres de carpintería, herrería, mecánica y fundición.
El prestigio llegó rápido. En la segunda mitad del siglo XIX fue una de las escuelas técnicas más importantes de América Latina. Instruía a más de un centenar de estudiantes al año y las máquinas agrícolas e industriales fabricadas en sus talleres fueron premiadas en exposiciones nacionales e internacionales. En 1864 el Gobierno le dictó un reglamento propio.
La Quinta Normal y las escuelas de provincia
En 1886 se comenzó a construir un nuevo edificio al costado sur de la Quinta Normal de Agricultura, sobre la avenida Chuchunco, la actual Ecuador, inaugurado definitivamente en 1893: el crecimiento de la Escuela obligaba a mudarse. Ese inmueble quedó ligado a la educación técnica chilena.
En provincias la expansión siguió otra lógica: escuelas de minas donde había minerales y escuelas industriales donde había talleres y puertos. Funcionaron escuelas de minas en Copiapó, La Serena y Antofagasta, y escuelas industriales en Concepción, Temuco y Valdivia. La de Copiapó, creada en 1857, celebró su centenario en 1957.
1947: de escuela de artes y oficios a universidad
La depresión de 1930 cambió el papel del Estado en la economía y con ello el de la formación técnica. En la década del cuarenta, los estudiantes de las escuelas técnicas, agrupados en la Federación de Estudiantes Mineros e Industriales de Chile, empujaron una demanda concreta: convertir sus instituciones en universidades.
Lo lograron el 9 de abril de 1947. El presidente Gabriel González Videla fundó, mediante el Decreto Nº 1831, la Universidad Técnica del Estado (UTE), sobre la base de los centros de la Escuela de Artes y Oficios en Santiago y en regiones. El impacto se ve en la industrialización que vino después: entre 1952 y 1964 los planes eléctricos, petroleros, siderúrgicos, azucareros, químicos y pesqueros, y la mayoría de los proyectos de la CORFO, se sostuvieron en buena medida en ingenieros y técnicos egresados de la UTE.
Quinta Normal, la reforma de 1967 y las sedes
En 1961 el presidente Jorge Alessandri inauguró el nuevo campus Quinta Normal de la sede Santiago, donde se desarrolló un movimiento cultural que proyectó a la universidad fuera del país: por sus escenarios pasaron Inti Illimani, Quilapayún y Víctor Jara.
La década siguiente fue política. Desde la toma de la Escuela de Minas de Copiapó se extendió un movimiento de reforma cuyo hito fue el 27 de octubre de 1967, cuando el gobierno de Eduardo Frei Montalva creó una comisión con profesores y estudiantes. En agosto de 1968 hubo la primera elección de rector en claustro pleno, con voto universal, y ganó Enrique Kirberg Baltianski, que había encabezado la creación de la UTE. Con la reforma se crearon sedes en Talca y Punta Arenas que, sumadas a las existentes, la volvieron una universidad nacional.
1981: el corte que reordenó el sistema
El golpe militar trajo otro modelo. Sin consultar a la comunidad universitaria, el Gobierno de Augusto Pinochet separó en 1981 las ocho sedes provinciales de la UTE, que pasó a denominarse Universidad de Santiago, y dejó de tener carácter nacional.
Ese año se dictaron las normas que crearon el sistema actual. El DFL Nº 19 de 1981 creó, por ejemplo, el Instituto Profesional de Osorno a partir de la sede Osorno de la Universidad de Chile y la sede Puerto Montt de la UTE. Y el DFL Nº 24 de 1981 fijó las normas sobre centros de formación técnica: los definió como establecimientos de enseñanza superior cuyo objetivo es formar técnicos idóneos, permitió otorgar el título de técnico, exigió licencia de educación media para ingresar y abrió la puerta a que cualquier persona natural o jurídica creara uno.
Con esa base nació la educación superior técnico-profesional privada, que creció en los años noventa y dos mil. Hoy los IP y CFT privados atienden alrededor del 90% de la matrícula de ese nivel, con presencia en las 16 regiones.
2016: el Estado vuelve a crear centros de formación técnica
La Ley 20.910, promulgada el 21 de marzo de 2016 y publicada el 29 de marzo, creó quince centros de formación técnica estatales, uno por región. Su artículo primero los define como personas jurídicas de derecho público autónomas, funcionalmente descentralizadas, con patrimonio propio, y detalla región por región dónde tendrá su domicilio cada uno.
Un detalle explica el número: cuando se promulgó la ley, la región de Ñuble todavía no estaba oficializada, así que los quince centros cubren quince de las dieciséis regiones actuales. Dos años después, la Ley 21.091 definió la formación técnico profesional como un proceso que abarca la educación media técnico-profesional, la superior técnico-profesional y la modalidad de adultos, y obligó a las instituciones a promover la articulación entre niveles.
Dónde está hoy la formación técnica chilena
Las cifras de la Estrategia Nacional de Educación y Formación Técnico Profesional, actualizada en diciembre de 2025, muestran un sistema de dos pisos.
| Indicador | Cifra |
|---|---|
| Educación media técnico-profesional | 35% de la matrícula de media, cerca de 166.000 estudiantes |
| Establecimientos con especialidades EMTP | 929, más 42 de educación de adultos |
| Matrícula EMTP con adultos | Cerca de 170.500 estudiantes en 971 establecimientos |
| Composición por sexo en EMTP | 54% hombres y 46% mujeres |
| Matrícula de educación superior técnico-profesional | 595.363 estudiantes |
| Nuevos ingresos a pregrado 2025 en IP y CFT | 203.547, el 56% del total, en 67 instituciones |
| CFT estatales | Quince centros, en quince de las dieciséis regiones |
El peso de la formación para el trabajo también se mide fuera del sistema formal. En 2024 se aprobaron 999.732 capacitaciones en la línea de franquicia tributaria del SENCE y los programas sociales sumaron 52.498 inscritos, 65% mujeres. ChileValora había otorgado 20.345 certificaciones de competencias a agosto de 2025, por sobre las 18.165 de todo 2024.
La historia ayuda a leer ese presente: el país partió enseñando oficios en cuatro talleres y hoy tiene dos niveles de formación técnica y una matrícula superior técnico-profesional que supera el medio millón de personas.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se creó la primera escuela técnica de Chile?
El 8 de agosto de 1849, en el barrio Yungay, con talleres de carpintería, herrería, mecánica y fundición, por una iniciativa que el ministro Manuel Montt había planteado en 1844.
¿Qué fue la Universidad Técnica del Estado?
La universidad creada el 9 de abril de 1947 por el Decreto Nº 1831 de Gabriel González Videla, sobre la base de la Escuela de Artes y Oficios y sus centros en regiones. En 1981, tras perder sus ocho sedes provinciales, pasó a llamarse Universidad de Santiago.
¿Cuándo nacieron los institutos profesionales y los centros de formación técnica?
En 1981. El DFL Nº 24 de ese año fijó las reglas de los centros de formación técnica y permitió que cualquier persona natural o jurídica creara uno; ese mismo año se crearon institutos profesionales a partir de sedes universitarias regionales.
¿Cuántos centros de formación técnica estatales hay?
Quince, creados por la Ley 20.910 de 2016. Cubren quince de las dieciséis regiones, porque Ñuble no estaba oficializada cuando se promulgó la ley.
¿La educación técnica sirve para entrar a la universidad?
Son vías distintas, pero no separadas. La Ley 21.091 obliga a las instituciones de educación superior a promover la articulación entre niveles y existen mecanismos de continuidad de estudios y reconocimiento de aprendizajes previos. El acceso a la universidad se rige, además, por el sistema de admisión con la PAES.
Fuentes
Memoria Chilena, Biblioteca Nacional: La educación técnica en Chile, Escuela de Artes y Oficios y Universidad Técnica del Estado.
Biblioteca del Congreso Nacional, LeyChile: DFL Nº 24 de 1981, Ley 20.910 y Ley 21.091.
Ministerio de Educación: Estrategia Nacional de Educación y Formación Técnico Profesional, actualización 2025.
Para más contexto: la historia de la educación pública en Chile, cómo funciona la educación superior y los cursos gratuitos del SENCE.
Redacción Liven
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